LAS TRADICIONES DE MÉXICO.
La cultura mexicana y sus múltiples manifestaciones se expresan en tradiciones que son ejemplo de la riqueza histórica de una nación nacida del encuentro de dos mundos: el europeo y el indígena.
Cuando se tiene la oportunidad de vivir el ambiente de las festividades mexicanas, nos encontramos con un panorama lleno de significados en donde es posible ver y descubrir la esencia de México y su rico pasado que se niega a morir.
Te invitamos a conocer y dejarte seducir por las tradiciones más representativas de México.
TIPOS DE TRADICIONES QUE HAY EN MÉXICO.
Día de ReyesDía de la Candelaria
Independencia de México
Semana Santa
LA TRADICIÓN DE LOS REYES MAGOS EN MÉXICO
El 6 de enero es un día muy importante para la niñez mexicana, porque es el día que llegan los “Reyes Magos” a todas las casas del territorio nacional y dejando regalos. Además, ese día se parte la Rosca de Reyes que es un pan ovalado con frutas secas caramelizadas en el exterior como higos, acitrón y cerezas, que se acompaña con una taza de delicioso chocolate o atole caliente.
Ambas tradiciones tienen sus raíces en la formación católica del pueblo mexicano, así que veamos la historia de estas costumbres desde sus orígenes:
Origen y simbolismo de la rosca de Reyes:
Ambas tradiciones tienen sus raíces en la formación católica del pueblo mexicano, así que veamos la historia de estas costumbres desde sus orígenes:
Origen y simbolismo de la rosca de Reyes:
Mientras en el interior del pan reposan unos muñequitos con forma del niño Jesús y según dicta la tradición a quien le toca muñeco en su trozo de rosca le toca “pagar” los tamales el 2 de febrero, Día de la Candelaria.
El pueblo cristiano convirtió la fiesta de la Epifanía en la fiesta de los tres Reyes Magos
El término epifanía es de origen griego y quiere decir “manifestación”, “revelación” o “aparición”. Esta celebración se originó en Oriente, pero pasó a Occidente durante el siglo IV, y simbolizó la fiesta del bautismo de Jesucristo.
Se dicen muchas cosas respecto a si eran o no eran reyes, pero una de las teorías es queMelchor era rey de Persia, Gaspar rey de Arabia y Baltasar rey de la India; los cuales viajaron durante nueve meses para estar presentes en Belén en el momento del nacimiento de Cristo.
Los diferentes tonos de piel (blanca, morena y negra) fueron adjudicados por la imaginación del hombre Medievo, para representar a las tres razas humanas que se conocían en la época.
De acuerdo con otra versión, la llegada de los reyes de Oriente ocurrió entre dos y tres años después del nacimiento de Cristo. A los tres reyes se les llama “santos” y “magos”, no porque lo fueran, sino porque se consideran eruditos y bondadosos.
Recordemos que los reyes llevaron regalos a Jesús como oro, incienso y mirra, por lo que la cultura mexicana como otras hispanohablantes adoptó la tradición de dar regalos a los niños en representación a los regalos hechos por los reyes a Jesucristo.
Se remonta a la época de la Conquista española. La rosca como mencionamos antes tiene oculta una figurita de ñiño, que convierte a quien la descubre en su rebanada en rey de la fiesta y padrino del “Niño Dios” el 2 de febrero, Día de la Candelaria.
Uno de los significados de la rosca es el ocultamiento del niño Jesús, cuando Herodes, por temor a perder su reino, ordenó matar a todos los niños nacidos en ese tiempo. La figurita representa a Jesús, protegido por José y María de la furia de Herodes.
DIA DE LA CALENDARIA.
La Fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria o Fiesta en Honor a la Virgen de la Candelaria, es una fiesta popular celebrada por loscatólicos, en honor de la Virgen de la Candelaria, advocación mariana aparecida en Tenerife (Islas Canarias), al suroeste de España, a principios del siglo X. Tiene lugar el 2 de febrero, Día de la Candelaria, y en algunos lugares (Canarias, Campillos, Palencia...) se extiende durante variados días generalmente por ser la patrona del lugar.
ORIGEN DE LA CALENDARIA.
Inicialmente la fiesta de la Candelaria o de la Luz tuvo su origen en el Oriente con el nombre del Encuentro, posteriormente se extendió al Occidente en el siglo VI, llegando a celebrarse en Roma con un carácter penitencial. Aunque según otros investigadores, esta fiesta tuvo su origen en la antigua Roma, donde la procesión de las candelas formaba parte de la fiesta de las Lupercales.
Su fiesta se celebra, según el calendario o santoral católico, el 2 de febrero en recuerdo al pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén (Lc 2;22-39) y la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento (Lev 12;1-8).
La fiesta es conocida y celebrada con diversos nombres: la Presentación del Señor, la Purificación de María, la fiesta de la Luz y la fiesta de las Candelas; todos estos nombres expresan el significado de la fiesta. Cristo la Luz del mundo presentada por su Madre en el Templo viene a iluminar a todos como la vela o las candelas, de donde se deriva el nombre de Candelaria.
Tras la aparición de la Virgen en Canarias y a su identificación iconográfica con este acontecimiento bíblico, la fiesta empezó a celebrarse con un carácter mariano en el año 1497, cuando el conquistador de Tenerife, Alonso Fernández de Lugo celebró la primera Fiesta de Las Candelas (ya como Virgen María de La Candelaria), coincidiendo con la Fiesta de la Purificación. Más tarde esta advocación mariana y su fiesta sería llevada a varias naciones americanas de mano de los emigrantes canarios.
INDEPENDENCIA DE MÉXICO
La Independencia de México fue la consecuencia de un proceso político y social resuelto por la vía de las armas, que puso fin al dominio español en los territorios de Nueva España. La guerra por la independencia mexicana tuvo su antecedente en la invasión de Francia a España en 1808 y se extendió desde el Grito de Dolores, el 16 de septiembre de 1810, hasta la entrada del Ejército Trigarantea la Ciudad de México, el 27 de septiembre de 1821.
El movimiento independentista mexicano tiene como marco la Ilustración y las revoluciones liberales de la última parte del siglo XVIII. Por esa época la élite ilustrada comenzaba a reflexionar acerca de las relaciones de España con sus colonias. Los cambios en la estructura social y política derivados de las reformas borbónicas, a los que se sumó una profunda crisis económica en Nueva España, también generaron un malestar entre algunos segmentos de la población.
La ocupación francesa de la metrópoli en 1808 desencadenó en Nueva España una crisis política que desembocó en el movimiento armado. En ese año, el rey Carlos IV y Fernando VII abdicaron sucesivamente en favor de Napoleón Bonaparte, que dejó la corona de España a su hermano José Bonaparte. Como respuesta, el ayuntamiento de México —con apoyo del virrey José de Iturrigaray— reclamó la soberanía en ausencia del rey legítimo; la reacción condujo a un golpe de Estado contra el virrey y llevó a la cárcel a los cabecillas del movimiento.
A pesar de la derrota de los criollos en la Ciudad de México en 1808, en otras ciudades de Nueva España se reunieron pequeños grupos de conjurados que pretendieron seguir los pasos del ayuntamiento de México. Tal fue el caso de la conjura de Valladolid, descubierta en 1809 y cuyos participantes fueron puestos en prisión. En 1810, los conspiradores de Querétaro estuvieron a punto de correr la misma suerte pero, al verse descubiertos, optaron por tomar las armas el 16 de septiembre en compañía de los habitantes indígenas y campesinos del pueblo de Dolores (Guanajuato), convocados por el cura Miguel Hidalgo y Costilla.
A partir de 1810, el movimiento independentista pasó por varias etapas, pues los sucesivos líderes fueron puestos en prisión o ejecutados por las fuerzas leales a España. Al principio se reivindicaba la soberanía de Fernando VII sobre España y sus colonias, pero los líderes asumieron después posturas más radicales, incluyendo cuestiones de orden social como la abolición de la esclavitud. José María Morelos y Pavón convocó a las provincias independentistas a conformar el Congreso de Anáhuac, que dotó al movimiento insurgente de un marco legal propio. Tras la derrota de Morelos, el movimiento se redujo a una guerra de guerrillas. Hacia 1820, sólo quedaban algunos núcleos rebeldes, sobre todo en la sierra Madre del Sur y en Veracruz.
La rehabilitación de la Constitución de Cádiz en 1820 alentó el cambio de postura de las élites novohispanas, que hasta ahí habían respaldado el dominio español. Al ver afectados sus intereses, los criollos monarquistas decidieron apoyar la independencia de Nueva España, para lo cual buscaron aliarse con la resistencia insurgente. Agustín de Iturbide dirigió el brazo militar de los conspiradores, y a principios de 1821 pudo encontrarse con Vicente Guerrero. Ambos proclamaron el Plan de Iguala, que convocó a la unión de todas las facciones insurgentes y contó con el apoyo de la aristocracia y el clero de Nueva España. Finalmente, la independencia de México se consumó el 27 de septiembre de 1821.
Tras esto, Nueva España se convirtió en el Imperio Mexicano, una efímera monarquía católica que dio paso a una república federal en 1823, entre conflictos internos y la separación de América Central.
Después de algunos intentos de reconquista, incluyendo la expedición de Isidro Barradas en 1829, España reconoció la independencia de México en 1836, tras el fallecimiento del monarca Fernando VII.
SEMANA SANTA
La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret. Por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Da comienzo el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior (Viernes de Dolores) y se considera parte de la misma el Domingo de Resurrección. La fecha de la celebración es variable (entre marzo y abril según el año) ya que depende del calendario lunar. La Semana Santa va precedida por la Cuaresma, que finaliza en la Semana de Pasión donde se celebra la eucaristía en el Jueves Santo, se conmemora la Crucifixión de Jesús el Viernes Santo y la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección. Durante la Semana Santa tienen lugar numerosas muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las procesiones y las representaciones de la Pasión.
FECHAS IMPORTANTES
Es en el Concilio de Nicea I (en el año 325) donde se llega finalmente a una solución para este asunto. En él se estableció que la Pascua de Resurrección había de ser celebrada cumpliendo unas determinadas normas:
- Que la Pascua se celebrase en domingo.
- Que no coincidiese nunca con la Pascua judía, que se celebraba independientemente del día de la semana. (De esta manera se evitarían paralelismos o confusiones entre ambas religiones).
- Que los cristianos no celebrasen nunca la Pascua dos veces en el mismo año. Esto tiene su explicación porque el año nuevo empezaba en el equinoccio primaveral, por lo que se prohibía la celebración de la Pascua antes del equinoccio real (antes de la entrada del Sol en Aries).
No obstante, siguió habiendo diferencias entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Alejandría, si bien el Concilio de Nicea dio la razón a los alejandrinos, estableciéndose la costumbre de que la fecha de la Pascua se calculaba en Alejandría, que lo comunicaba a Roma, la cual difundía el cálculo al resto de la cristiandad.
Finalmente, Dionisio el Exiguo (en el año 525), desde Roma convenció de las bondades del cálculo alejandrino, unificándose al fin el cálculo de la pascua cristiana.
La Pascua de Resurrección es el domingo inmediatamente posterior a la primera Luna llena tras el equinoccio de marzo y se debe calcular empleando la Luna llena astronómica. Por ello puede ocurrir no antes del 22 de marzo y el 25 de abril como muy tarde.
El ciclo vacacional que corresponde a la Semana Santa es conocido como "Semana de Turismo" en Uruguay, por una ley de 1919, de secularización de las fiestas religiosas.

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